lunes, 27 de abril de 2015

Bordado con cintas de seda (I)

El bordado con cintas ha sido un descubrimiento casual en una feria de Patchwork. La técnica no tiene nada que ver con la retacería, pero encontré por casualidad un libro sobre el tema en un puesto de tejidos de algodón.


Cintas de seda para bordar


La autora, Ann Cox, http://www.anncoxsilkribbons.co.uk/ es una señora con una capacidad casi botánica para captar los detalles esenciales de diferentes especies florales. Su sensibilidad la acerca mucho al mundo oriental donde se practicaba originariamente esta técnica.

Un filón Kitsch

Cuando empecé a indagar sobre el tipo de objetos que se hacen bordando con lazo, me di cuenta de que también es una de las manifestaciones de kitsch más primorosas que nunca he visto. No es el caso de los patrones de Ann Cox, pero en internet puede encontrarse de todo.



Cómo preparar el bastidor



He empezado con un proyecto muy sencillo, con técnica básica y pocos materiales, para una rama de crambe marítima. En el mercado existen bastidores para bordar circulares, rectangulares y cuadrados. Yo tengo uno circular, pero por experiencia ( y quizá porque no está bien forrado) sé que se mueve bastante.

Como el proyecto que he elegido precisa de uno rectangular, y además la técnica de bordado con cinta necesita de gran libertad a la hora de manipular las tensiones mientras se trabaja, he preferido hacerme yo uno con cajas de cartón unidas con celo. He comprado dos cajas de pinzas y así he sujetado la tela.

La tela para bordar

Como base para mi labor he elegido un trocito de retal de visillo con los hilos desiguales. Es un poco transparente, lo que le da un aire etéreo al bordado, que quedará muy bien con la delicadeza del crambe, una planta de ramas delgadas pero muy flexibles, que se bate con la brisa marina constantemente.
Aunque Ann Cox recomienda el uso de algodón o lino, mi tejido es sintético, porque así se soba menos, y las roturas de hilos son menos frecuentes.

Pasar el patrón a la tela

He seguido escrupulosamente las indicaciones del libro en casi todo, pero adaptándolo a mis materiales y circunstancias. En lugar de pasar con un lápiz el patrón completo a la tela, lo he pegado con cinta de carrocero he ido trazando las ramas poco a poco sobre él.



Matizar el color para las ramas

Para el bordado de las ramas he utilizado, como indica el libro, dos colores de hilo brillante, verde y marrón.


Lo que yo encontré eran hebras de 4 hilos, que he separado y combinado según me interesaba. Para deshacer las hebras, las he cortado de 50 en 50 cm., según iba necesitando.


Cuando las agrupaba, colocando en la misma hebra por ejemplo tres verde y una marrón, las unía con un poco de jabón humedecido.


Técnica para bordar ramas

Es importante tener en cuenta la estructura y la proporción de las ramas de la especie de planta que estamos reproduciendo. Si como yo, sigues un patrón, es muy fácil, pero aún así, hay que tener estos dos principios en cuenta mientras sigues el esquema del patrón, a la hora de decidir cuándo cambiar la dirección del trazado para seguir las curvas de los tallos.

Para una sujeción mejor, yo cogía un hilo de la urdimbre y otro de la trama al dar la puntada, y al rematar los cubría, siguiendo el recorrido de la rama por el envés de la labor. Como el tejido es un poco transparente, esto sirve además para crear un cierto halo de profundidad.




Para diferenciar ramas y tallos, durante el bordado se separan los hilos a conveniencia: por ejemplo, si tengo tres verde y uno marrón para la rama, cuando me acerco al extremo,donde se bifurca, es decir, a los tallos, separo dos y dos. Yo siempre bordaba el tallo de la izquierda con predominio de marrón y el de la derecha con verdes, para crear un efecto lumínico de sombreado hacia la izquierda



El resultado, una vez trazadas todas las ramas y tallos fue éste:


Bordar las flores

Hay que aclarar que las flores en el crambe son al menos de dos tipos: la flor abierta, de cuatro pequeños pétalos, y la flor cerrada, una especie de botoncillo arrugado. Según indicaba el libro, yo hice primero las flores abiertas, superponiéndolas según el patrón, a las ramas. Esto es importante para logar un efecto de profundidad realista. En el mismo sentido, hay que empezar a bordar desde arriba hacia abajo cada una de las ramas.

Lo primero es pasar, ésta vez sí, con lápiz finito, la ubicación de los cuatro pétalos de cada una de las flores abiertas, a la tela:


Cómo bordar con cinta

La técnica de bordado con cinta empleada aquí es muy sencilla, pero hay que tener en cuenta los siguiente:

- la cinta tiene que ser de TAFETÁN DE SEDA, porque si por ejemplo es de raso, o está hecha con otro material, resulta demasiado rígida, y la forma de las flores al final queda muy artificial
- son necesarias dos agujas de ojo grande, una la que enhebras, y otra para controlar la cinta
- es necesario rematar cada flor independientemente, con un hilo de color similar a la cinta, por el revés






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