lunes, 27 de abril de 2015

Bordado con cintas de seda (I)

El bordado con cintas ha sido un descubrimiento casual en una feria de Patchwork. La técnica no tiene nada que ver con la retacería, pero encontré por casualidad un libro sobre el tema en un puesto de tejidos de algodón.


Cintas de seda para bordar


La autora, Ann Cox, http://www.anncoxsilkribbons.co.uk/ es una señora con una capacidad casi botánica para captar los detalles esenciales de diferentes especies florales. Su sensibilidad la acerca mucho al mundo oriental donde se practicaba originariamente esta técnica.

Un filón Kitsch

Cuando empecé a indagar sobre el tipo de objetos que se hacen bordando con lazo, me di cuenta de que también es una de las manifestaciones de kitsch más primorosas que nunca he visto. No es el caso de los patrones de Ann Cox, pero en internet puede encontrarse de todo.

lunes, 13 de abril de 2015

Darse un lujo a la antigua

JABONES PARA EL BAÑO



Esta semana he estado muy triste después del primer empujón primaveral. El motivo: soy un pobre ser subyugado por sus hormonas, como tantos otros (lo sepan o no). Así que entre las chuches, mi gran tentación, y otros lujos, esta vez he elegido "los otros".

EL RITUAL EN LA RINASCENTE

Durante las últimas tres tardes de lluvia, con nostalgia y autocompasión, me he puesto a hacer memoria del tiempo pasado, los jardines florentinos, La Primavera, las villas... y los almacenes La Rinascente, uno de mis sitios favoritos para fisgonear. Con orgullo y vergüenza puedo afirmar que después de decenas de visitas nunca he comprado nada allí, eso sí, los mejores cosméticos y perfumes que he probado, ha sido allí, las vajillas más fantásticas, las flores artificiales más plásticamente frescas... todo allí. Es un trozo de cielo en la Plaza de la República. A la Academia entré una vez, aquí siempre que pude.



Después de mi recorrido ritual de una sección a otra, de abajo arriba, cuando llegaba a la última planta siempre había unas cuantas pastillitas de jabón primorosamente empaquetadas en lo que parecía papel florentino (otra de mis adicciones)... pero no. En realidad se trata de unos jabones autralianos, con un olor y una pinta propia de varios siglos atrás.

UN OLOR CAPAZ DE TRANSPORTARTE LEJOS DE TUS PENSAMIENTOS

Me he liado la manta a la cabeza y por primera vez tras años de efectuar mi ritual en esta tienda de lujo, voy a bañarme con un jabón de MOR. Vosotros, aprovechad también, que hay muertes repentinas...



Con todo, me he dosificado, y he pedido sólo cuatro pastillas. De ellas, he elegido "snow gardenia" para empezar a probar, de un olor abosolutamente delicioso si te gustan las gardenias, claro. Es como tener cinco de estas flores juntas bajo tu nariz. A mi me encanta, pero entiendo que no es para todos los gustos.

Mi diseño favorito, en lo que al papel se refiere, es el de pepino, pero estaba agotado... Una lástima, tendré que hacer otro pedido cuando lo repongan.

lunes, 6 de abril de 2015

Estructura para colgar plantas aromáticas

Cómo hacer un saco para plantas aromáticas


El año pasado, cuando estaba en la estación de autobuses aburrida me compré una revista que venía con una bolsa para la playa chulísima. Como hay muertes repentinas, el primer día que fui a la piscina, me la llevé colgada del hombro... y hasta ahí todo bien, de no ser porque aquello picaba como una cosa mala.


Recicla un bolso que ya no utilizas


Como de naturaleza la bolsa era rasposa, aquello no tenía solución. Yo soy de naturaleza envidiosa, y cuando estuve en casa de una amiga poco después, se me antojó una estantería textil para macetas, como la que ella tenía en su terraza. Esta es la historia de una tarde de domingo aburrida, en la que después de hacer el cambio de ropa (y bolsos) de invierno a verano, terminé haciendo una estantería de saco para plantas aromáticas:



La bolsa que "me salió" en la revista es la segunda empezando por el final, la del forro morado... Ains, lo cierto es que me encantaba, pero una cosa que pica tanto no puede ser más que un saco, aunque sea un saquito monísimo.

Proyecto de costura para principiantes:

Así que sin piedad la despedazé eliminando tooooodas sus costuras, hasta dejarla en esto:



Dos tiras rectangulares de esparto, otras dos de forro, dos asas, y (aunque no los puse para la foto), un óvalo de esparto y otro de forro. Con todos estos cachitos, saqué la máquina de coser, y empecé la tarea, que en total me llevó unas tres horas, mientras veía la tele y zascandileaba por casa.

Utilicé uno de los rectángulos de esparto como base para la estructura de la mini estantería, le hice los dobladillos a los cuatro lados, y le pequé las asas arriba. Para coser utilicé una máquina portátil, con hilo normal y una aguja del 90, pero debo decir que se me partió a mitad del proceso, y terminé por pasarme a una del 100.



Las asas, una vez recortadas, resultaron ser una más larga que la otra, pero me dio lo mismo... le aportan personalidad, aunque requieren de dos alcayatas a distinta altura para poder colgarla en paralelo al suelo.



Lo siguiente que hice fue coger la otra tira rectangular de esparto, y partirla por la mitad a la larga. Estas dos partes son las "baldas" de la estantería. Metí los dobladillos de los dos lados cortos y uno de los largos. Debo decir que si se quieren forrar estas partes del mueble, éste es el momento. Yo no me compliqué demasiado la vida porque no quedan visibles cuando se colocan las plantas, y las dejé sin forrar.

Ahora viene la parte más complicada: dotar a las "baldas" de una forma de bolsa en la que colocar las macetas, sin que luego se desboquen ni se aplasten los tallos de las plantas. Yo opté por una forma semicircular, por dos razones: primero porque es la más estable, y luego porque el esparto es bastante costoso de coser si se hacen muchas dobleces, así que unos pliegues de tipo sobre quedaban descartados.

Con el óvalo de esparto que servía de base a la bolsa de piscina original, recorté 4 semicírculos: primero partí el óvalo por la mitad, y luego calculé el semicírculo necesario teniendo en cuenta la longitud de las dos tiras rectangulares. El resultado fue que para unas pequeñas macetas como las que venden en los supermercados, cada una de mis "baldas" tendría 2 espacios.





Aunque las 4 macetas iban a ser del mismo tamaño, decidí que la manera de distribuirlas entre la balda superior y la inferior, podía variar. Las de arriba irían en línea recta con el fondo, mientras que las de abajo se abrirían hacia los lados, para especies más frondosas. Para ello, una vez recortados los cuatro semicírculos, empecé a coser en el extremo inferior, dejándolas un poquito torcidas, respecto de la situación ideal, que sería algo así:


Mi consejo cuando trabajéis con esparto es que no os pongáis ropa fina ni de punto: qué suplicio, yo llevaba un chándal y acabé con los muslos colorados mientras cosía. Para hacer el trabajo un poco más fácil, puesto que se trata de coser en curva un tejido muy fuerte, marqué con el rotulador, por la parte interior, una guía para llevar a cabo la costura.


El resultado de los semicírculos "torcidos" hacia fuera, es éste. He trazado la línea que va de inicio a fin de costura "ideal" en el de la izquierda, y la "real" (torcida) en el de la derecha, para que se vea más claro:


Éste es el resultado, una vez cosido al rectángulo grande, que sirve de base. Para unir ambas partes, hay que seguir la línea "real" de los semicírculos, y también el espacio que queda entre ambos:


La "balda" de arriba la hice de igual manera, pero sin torcer nada. Primero hice el dobladillo de uno de los lados largos, marqué el centro de la pieza rectangular, y luego los dos medios de cada una de sus mitades:


Una vez medido todo esto, hice los dos dobladillos laterales, y coloque los semicírculos de manera que el principio de la costura en el semicírculo, coincidiese con el extremo de los laterales. De esta manera, aunque parece que no van a cuadrar, dejamos una parte de los semicírculos para hacer la costura de unión con la pieza rectangular grande de base.


Lo último que hice fue usar uno de los rectángulos de forro, para coserlo por detrás, y tapar todos los dobladillos. El resultado final es éste. Se puede apreciar la desigualdad de los asas, y cómo en la parte inferior, los receptáculos para las macetas se abren hacia fuera:


 Esta mañana (a una hora prudente, para que no se alborotasen los vecinos, lo he colocado en la puerta de la galería que da a la cocina. Ahora sólo me falta encontrar una planta de cebollino o de diente de león, para darle un puntito picante a mis ensaladas.



Materiales y recursos que necesitas:

- máquina de coser
(si tu bolsa es de un material menos rígido puedes coserlo a mano, pero el tiempo será más)
- tijeras
- rotulador
- bobina de hilo normal
- bolsa de piscina que no uses
- dos clavos
- cuatro bolsas de la frutería para proteger de la humedad

El tiempo estimado con máquina de coser es de 3 horas, sin prisas y disfrutando del proyecto. 

Si reciclas uno de tus bolsos el precio total para este saco para aromáticas es de 1,5€ aproximado por planta. Si no tienes ningún bolso de piscina que deshechar por casa, puedes sustituírlo por una bolsa de rafia de las de 0'6€ que venden en los supermercados, con un precio total de unos 7€